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domingo, 18 de marzo de 2012

Trailer de "Prometheus" de Ridley Scott

Llega a internet finalmente el trailer de la anticipada "Prometheus" de Ridley Scott, película que originalmente había sido concebida como una precuela de Alien y que pronto se convirtió en una nueva mitología en el que un equipo de exploradores investigan y descubren las pistas definitivas acerca de los orígenes de la humanidad en la Tierra. Este viaje los lleva a los confines más oscuros del universo donde tendrán que librar una terrible batalla para salvar el futuro de la raza humana. Cuenta en su reparto con: Noomi Rapace, Michael Fassbender, Guy Pearce, Idris Elba, Charlize Theron y Logan Marchall-Green. Prometheus se estrenará el 8 de junio de 2012. 


A continuación el electrizante trailer de Prometheus:





Cheers :)

domingo, 24 de octubre de 2010

David Lynch: ver películas en un teléfono es una estafa

Hace unos dos años David Lynch dijo estas palabras, hoy seguimos dándonos cuenta de que las paranoias que han desencadenado algunos soportes portátiles como los teléfonos móviles o los e-books, aún no han dado los resultados esperados. Pese a que la industria editorial aún sigue dando largas a la incertidumbre, su homóloga cinematográfica está bastante lejos de considerar las pelis para móviles como una amenaza real.

 

David Lynch toma posición al respecto: "Si ves una película en un teléfono: nunca, ni en un trillón de años experimentarás el film. Pensarás que la has experimentado, pero habrás sido estafado. Es una gran tristeza que pienses que estás viendo un film en un puto teléfono. Abre los ojos".

 Bye

lunes, 13 de septiembre de 2010

Apuntes sobre cine negro

Humphrey Boggard - The Maltese Falcon
La representación decadente del gánster no sucede de manera espontánea, más bien se deriva de una imagen completamente opuesta: la estética exquisita del Film Noir, el cine negro. Estas películas, inspiradas en el estilo de elegante desenfado de la novela negra, había sentado una diferencia radical con respecto a las novelas detectivescas clásicas derivadas de la tradición de Edgar Allan Poe, Arthur Conan Doyle y Agatha Christie, puesto que mientras éstas se apoyaban en la figura del detective y su misión de traer de nuevo el orden al mundo mediante la resolución casi matemática de un crimen pretérito, la novela negra presentaba una idea de hombre amoral, desencantada. Esta representación concordaba perfectamente con el sentimiento de desilusión en la sociedad norteamericana a raíz de la Gran Depresión de los años veinte. Entonces, los elementos formales cambiarían notablemente la manera de hacer ficción acerca de las fronteras de la ley, el orden, la moral y la ética del crimen; el género negro tendrá que ver más con poner las vísceras en escena que con el razonamiento calculado. 

Gloria Swanson - Sunset Boulevard
El género negro tanto como el cine negro están llenos de juicio social, acción e incluso, estetización del crimen. Esto se logró mediante la manipulación del punto de vista del delincuente, el estilo irónico y amoral de los personajes en general y, sobre todo, las acciones criminales dentro de la diégesis del relato.  Si en la novela detectivesca, el protagonista sería el mismo detective y su capacidad extraordinaria para volver a traer el orden a la sociedad, en la novela negra, el protagonista será el policía sin escrúpulos, muchas veces ligado con el "bajo mundo", la corrupción, o inclusive el criminal. De aquí derivarán una serie de subgéneros como el thriller, suspense, psyco-thriller, y otros, en los que me gustaría (por puro gusto) destacar a Patricia Highsmith. La síntesis de estos rasgos en un solo objeto cultural llamado género negro daría pie a la pronta mitificación popular en personajes cinematográficos como “El Padrino”, antihéroes en serie, crímenes convertidos en entretenimiento. Pero la genealogía de este tratamiento y popularización del crimen en la ficción quizás se remonte a sus primeros artífices como Dashiel Hammett y Raymond Chandler, quienes, no en vano, tuvieron relación directa con el cine, ya sea por las numerosas adaptaciones de sus novelas o porque contribuyeron en la escritura de guiones de cine y TV. 

Das Cabinet der Dr. Caligari
Los realizadores de cine negro encontraron en la estética tenebrista proveniente del expresionismo alemán, el tono indicado, así, con cuidado claroscuro y potenciación excelsa de las sombras en el espectro monocromático, se trazaron las directrices del cine negro. Este trabajo, junto con el de la literatura, fue asimilado por el cine de crimen posterior, cristalizando así un bagaje arquetípico de personajes, atmósferas e introspecciones propias de un género absolutamente sistematizado. De Sam Spade, creación de Hammett e inmortalizado en el cine por Humphrey Bogart en The Maltese Falcon (John Hudson, 1941), pasando por Sunset Boulevard (Billy Wilder, 1950) hasta Vertigo (Alfred Hitchcock, 1958) o Psycho (Hitchcock, 1960), se evidencia un paciente camino hacia la exploración profunda del sentido de soledad del personaje, desvalorización del mundo real y la desilusión generalizada con respecto al progreso y las instituciones, temas que habían sido tratados en la novela negra y en los que colaba muy bien la crítica social. 

The Godfather
El legado del Film Noir y la novela negra sería la pluralización de los temas, estilos y subgéneros con respecto al acercamiento policial a la realidad, bien desde el lado del policía o bien desde el lado del criminal: forense, investigación científica, criminalística, psicológica, gánster, thriller, suspense, cyber-punk, tecno-thriller, y demás. Por otra parte la producción de cine negro, estricto sensu, catalogado por Paul Duncan, era de 1028 filmes, tomando en cuenta clasificaciones como post-noirs, neo-noirs y otros producidos fuera de los Estados Unidos. Las variaciones genéricas y estéticas alrededor de cada película del film noir original se multiplican y se hacen innumerables, pues luego de Touch of Evil (Orson Wells, 1958) el cine negro no pudo hacerse más de la misma manera. Wells delante y detrás de la cámara se mezclaba con el desgarrado realismo de su propia película. 

Taxi Driver
En este orden de ideas, (bastante generalizador en tanto nos referimos a un universo tan vasto de escritores, guionistas y directores de cine negro)  una vez hecho este breve resumen, retomaremos el tema social en el subgénero gánster. Tenemos un Vito Corleone (al que nos gusta llamar "Don Vito pantócrator") todopoderoso en The Godfather (1972) convertido en ícono, sus sucesores Tony Montana en Scarface (Brian De Palma, 1986), Henry Hill en Goodfellas (Martin Scorcese, 1990) o Frank Costello en The Departed, (Martin Scorcese, 2006), Tony Soprano en The Sopranos (Serie 1999-2007), entre los más emblemáticos, evidentemente fueron degradando las alturas de la “epicidad” robando el fuego de los dioses, y condenando al gánster al castigo prometéico de la cotidianidad. La extensión del poderío criminal, no sería tal, pero su popularidad sería la misma. 

Scarface
El mundo de Chinatown (Roman Polanski, 1974), A dog day afternoon (Sidney Lumet, 1975) o Taxi Driver (Martin Scorcese, 1976), es “la verdad”, toda escoria, ciudades hundidas en la nada, llena de héroes populares “clase b” al estilo “El vengador anónimo” de Charles Bronson, Steven Seagal, Van Damme, en fin, el cine de cultura videoclub. La “posmodernidad” o quizás la post posmodernidad, rescataría el valor de esta “decadencia” contemplando su narratividad y funcionalidad. Es así como los recursos posmodernos terminan de destrozar los restos de la percepción del espacio y el tiempo y presentan sobre la mesa (como un paraguas y una máquina de escribir) las dislocaciones propias de un “yo” fragmentado. Ya hemos mencionado ejemplos de dislocación psicológica tanto en Vértigo (1958) como en Taxi Driver (1976), con lo cual nos referimos a otro tipo de dislocación: lo metatextual. Después del fin de la representación, no corresponderá entonces la verdad desnuda, sino más bien trazos de discursos fragmentados, desdoblados en sus propios procesos constructivos y a veces, -desnudos, sí- en el estancamiento del vacío y del no-olvido. 

Memento
En clave posmoderna, los descubrimientos científicos sobre la teoría de la relatividad del tiempo, y la relatividad del espacio de la física cuántica, (des)marcaron las fronteras “finales” del mundo conocido que aún se apoyaba en la ciencia. En este sentido, la discursividad de lo posmoderno fue desarrollando divertimentos intelectuales y deconstructores para convertir la percepción en un puzle donde a veces sobran o faltan piezas. El cine negro posmoderno, en mano de realizadores liberados, en su mayoría se ocuparían de poner en práctica un nuevo lenguaje, multiplicar sus capacidades técnicas, narrativas, paródicas, autorreferenciales, en obras más o menos herméticas y complejas.
Lost Highway - Hombre en dos lugares simultáneamente

David Lynch, como autor, podría resumir gran parte de la desintegración de la línea narrativa, el montaje paralelo no-lineal, el juego paródico en abîme o el metacine en películas relacionadas con el género negro como Twin Peaks (serie, 1992) Blue Velvet (1986), Lost Highway (1997) y Mulholland Dr (2002) son formidables ejemplos de sintaxis fracturada, parodia, y metatextualidad (metacine). 

Pulp Fiction
Así también son ejemplos posmodernos La Haine (Mathieu Kassovitz, 1995), Trainspotting (Danny Boyle, 1996), Memento (Christopher Nolan, 2000), Snatch (Guy Ritchie, 2000), pero también Reservoir Dogs (Quentin Tarantino, 1992), Natural Born Killers (Oliver Stone, 1994) , Pulp Fiction (Tarantino, 1994), Kill Bill 1 y 2 (Tarantino, 2003, 2004), que terminan convirtiendo la delectación por la violencia en un recurso hiperreal que tan industrialmente popular como la imagen del gánster decadente, del cine negro posmoderno igualando así, ambos, al mismo orden de cotidianidad. Este mismo recurso se hace subgénero en el gore, donde parece no haber más que sangre y trozos humanos en pantalla, a manera de diversión y sus últimas relecturas como sangre sexy y feliz.


Cheers

jueves, 26 de agosto de 2010

Scott Pilgrim Trailer


Hoy se estrena la película de Scott Pilgrim Vs. The World, basada en el comic del mismo nombre con claras referencias a los videojuegos y a la cultura popular.

La historia se desarrolla en Toronto, donde Scott Pilgrim va al instituto. Tiene 20 años, toca en una banda de rock y, por supuesto, intenta conquistar a una chica: Ramona Flowers (hermoso nombre). Scott deberá vencer a todos los (siete) ex-novios de Ramona para obtener su corazón, pero en las constantes analepsis de la historia nos enteramos de que cada uno de ellos ha tenido contacto con Peregrino (Pilgrim) en el pasado. 

El tono paródico e interdiscursivo de la narración nos lleva al ámbito textual, lo cual me parece interesante en este bonito cómic (y en la película), pues parece tener una vocación centrifugadora para absorber personajes de otros cómics, de la música, videojuegos, cine, y demás expresiones de la cultura pop a modo de paratextos. 

Recomiendo el trailer y sobre todo, sus homenajes, referencias, citas, pastiche, como quieran verlo, a Ninja Gaiden, Amazon, música de 8 bits, y su tono global de videojuego.

Scott Pilgrim lleva una camiseta de Zero!





Cheers!
 

martes, 20 de julio de 2010

Conocer el cine contemporáneo de India a través de Kuch Kuch Hota Hai (Parte II)


Kuch Kuch Hota Hai (Hindi: कुछ कुछ होता है). (1998)


A continuación, nos referimos a un objetivo fundamentalmente de entretenimiento, el cine-espectáculo está presente casi durante toda la película, repleta de elementos distanciadores como la música incidental. Visto desde otra óptica, una vez asimilada la forma, "Bollywood" ha conseguido llevar a otro nivel esa posibilidad expresiva. Por ejemplo, en el caso de las canciones, sirven para expresar los sentimientos de los protagonistas, hacer avanzar la acción y no se concibe el cine sin la música. 

Dicho de otra manera, la música en las películas de Bollywood es lo más importante. En este sentido, para expresar los alcances, por ejemplo, del amor de los personajes, se ha llevado a cabo el rodaje fuera de la India; algunos de los lugares más exóticos que he podido ver hasta ahora son los Alpes suizos y Egipto. Pero no te extrañes de encontrar cualquier lugar del mundo con fines metafóricos. Este es otro elemento importante que ha logrado abrir las fronteras de La India para potenciar el alcance estético de lo que en el género del Musical de occidente tradicionalmente nunca propondría, pues tiene otras connotaciones. 

Asimismo, gran parte de Kuch Kuch Hota Hai ha sido realizada en la isla de Mauricio, durante la canción que da nombre a la película se muestran paisajes que dislocan el tiempo y el espacio, mostrando amplios campos de flores y templos repletos de velas en la misma secuencia. Esto refuerza nuestra idea de que, a través de la estabilidad de la forma o de la cristalización de “Bollywood” como género, más allá de que los recursos estilísticos mencionados y que siempre le han correspondido al cine indio, ha permitido la renovación de su propio lenguaje y su eficacia en otros ámbitos fuera de India. 

Así, pues, Rakesh Roshan ha sistematizado las directrices del arco dramático del cine indio fundamentado en su funcionalidad masiva, en el que la música juega un papel fundamental muy diferente al género del Musical:

None of my films are musical films, but still music plays a very big part. Because only when the song situations are perfect, then can the music director give you a good song. (…) Songs should be part of the story. It should move the story ahead. Even the lyrics and everything should move the story ahead. (en Tejaswini, 2004: 177).

La estética visual, se hace también autónoma, a veces, carente de todo realismo, aboga por la teatralidad. Los focos blancos sirven para crear una atmósfera vapororsa, suave y casi celestial, pero también una base limpia y lisa sobre la que los personajes se convierten en meros ídolos pop. Esto evidencia la autoconciencia del espectáculo que, en otros ámbitos como en occidente, puede malentenderse, naturalmente, como algo "cursi" o mal hecho.
(ir a Parte I)

Regards.

jueves, 15 de julio de 2010

Conocer el cine contemporáneo de India a través de Kuch kuch hota hai (Parte I)

Kuch kuch hota hai. (PARTE I)
Existen ciertos elementos presentes en el cine realizado en India que, para los ojos occidentales, quizás no sean de fácil digestión. Sin embargo, en otros aspectos, podría interpretarse con una ingenuidad excesiva. De cualquier manera, el cine-espectáculo no deja de impactar por su extraordinario colorido y despliegue técnico. Travellings arriesgados, cranes, cámara en mano, steady-cams, o trabajados efectos de posproducción son elementos que el cine de “Bollywood” nos presenta. Una industria brutal, tan grande como Hollywood ha logrado que sus producciones trasciendan cada vez más las fronteras de India, tan compleja como sus más de 30 idiomas y 2000 dialectos, y ese impacto se traduzca en una modernización dentro la misma manera de hacer cine. Es lo que intentaremos identificar, en estos posts, como nuevas perspectivas o hallazgos de Bollywood y que no estarían en total discordancia con sus bases tradicionales.

De esta forma, comenzaremos por mencionar los elementos específicos fundamentales y los ilustraremos en la película Kuch kuch hota hai (Karan Johar, 1998):
  •  La duración. La característica más evidente del cine Indio, en contraste con el occidental, es la extensa cantidad de tiempo en la que los realizadores deben mantener la tensión o entretenimiento para que el espectador pueda soportar más de tres horas viendo de película. Sin embargo, esto nunca ha sido un problema en India, caemos en el error de hablar desde la ignorancia o el desconocimiento de la especificidad de Bollywood.

  • La cantidad de historias que se traman es considerablemente mayor a las que se presentan en una película occidental comercial. Para un indio el cine de occidente es absolutamente aburrido, no pueden comprender como una película puede solo tratarse de un sólo tema o conflicto. Debe, por el contrario, tratarse de todo. Y "todo" comienza con la familia, nunca veremos personajes principales de los que no se nos presente al menos hasta el abuelo. Javed Akhtar afirma, con respecto a la estructura del cine de India, que el cine occidental tiene más que ver con el género del cuento, salvo ciertas excepciones: “If you take an average film from say America or Europe, in its structure, it is nearer to a short story (…) But an average Indian film (…) is nearer to a novel” (en Tejaswini, 2004: 173). Así pues, podemos comprobarlo en la compleja estructura de Kuch kuch hota hai, una peli bastante fresca, juvenil (y familiar) de casi 4 horas. No es compleja porque sea demasiado enrevesada, sino por la cantidad de historias que se entretejen alrededor de las principales. La película comienza con la muerte de Tina (Rani Mukerji), la esposa de Rahul (Shahrukh Khan) que deja ocho cartas para su hija recién nacida. Estas cartas deben ser abiertas en cada cumpleaños de la niña, hasta descubrir en la octava el último deseo de su madre. Nada más presentada esta trama comienza la primera parte de la película, con una analepsis que nos lleva al tiempo de cuando ambos eran jóvenes y Rahul tenía una “mejor amiga” llamada Anjali (Kajol). Tina en aquella época llegaba de Londres, pues estudió en Oxford y parece entrometerse en una relación potencial  y casi predestinada. entre Rahul y Anjali (Esto tendrá un sentido poscolonial más adelante). Anjali, al darse cuenta del amor que surgía entre Tina y Rahul, escapa, no sin dejar muy triste a la propia Tina. En el presente, ocho años después (y después del intermedio), Anjali (la hija de Rahul) abre su octava carta y encuentra la misión  que le había dejado su madre: conseguir a la antigua amiga de Rahul y volver a juntar lo que el amor de ella había separado. Aproximadamente una hora y media  después de haber comenzado y cuando una película comercial de occidente se acercaría al climax, comienza la historia de la niña buscando a Anjali.

No debemos esperar, por supuesto, que esa simple historia principal ocupase el  núcleo del film. A parte de las tradicionales y pegadizas canciones de hasta 8 minutos, suceden una cantidad de hechos que aparentemente serían superfluos o contingentes para otro tipo de cine: por ejemplo, un concurso de la niña en la escuela, el "flirteo" recurrente del padre de Tina con una profesora, un concierto universitario donde participan los tres miembros del triángulo amoroso, entre otros. Si lo miras con ojos occidentales, tienes la sensación de estar viendo una serie o una telenovela, hasta que explotan los impresionantes tiros de cámara y movimientos efectistas. Pero, como sostiene Akhtar, lejos de hacer la película pesada, este tipo de estructura  va avanzando ligeramente, relacionada con aliento largo de una novela, y esto permite la profundización de ciertas emociones y desarrollo de la empatía hacia los personajes que el cine convencional de occidente no sería capaz de producir por limitaciones de forma. El impacto sobre el espectador, o la familia que va al cine completa a ver la película, es totalmente diferente.

(Ir a Parte II)